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you are here: Revive » 1 July 2009 » ¿Hacer lío o levantar la esperanza?...

¿Hacer lío o levantar la esperanza?

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by Capitana Denise Walker, Territorio de Canadá y Bermuda

‘Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.’ (Proverbios 22:6 NVI)

Sonó el timbre de la puerta y sabía que tenía apenas 20 segundos para salir de la cocina, correr por el pasillo, bajar la escalera y llegar a la puerta antes de que dos niños del Club de Niños entraran en el santuario a causar lío. Si alguna vez me has visto correr, sabrás que no llegué a tiempo. Cuando los encontré, ya habían derramado gel de cabello sobre las ultimas dos filas de asientos y estaban por ‘lustrar’ la tercera fila también. Lo único que quería hacer era alzarles al auto y llevarles a casa otra vez. Pensé en prohibirles del programa – para siempre. Pero en vez de hacer eso, respiré muy hondo y les pedí que me ayudaran a limpiar todo. Cuando terminamos, fuimos a la cocina para una merienda de galletitas y leche.

No reaccioné así con misericordia porque tengo una cantidad enorme de paciencia y gracia. Reaccioné así porque me vino a mi mente recuerdos de dos muchachos sentados conmigo en la mesa de la cocina, charlando, mientras esperábamos a los demás. La verdad es que esperaba la llegada de los muchachos con anticipación. A lo mejor sólo vinieron para las galletitas y la leche, pero me gustaría creer que también les gustaban nuestras charlas. Quería que pensaran en el Ejército de Salvación como un lugar donde encontrarían aceptación y amor, sin condiciones.

Tengo que confesar que trabajar con los jóvenes y niños hoy en día requiere más energía de lo que tengo, ya que me estoy envejeciendo. Sin embargo, niños como estos dos me hacen recordar que todo vale la pena. ¿Por qué? ¡Simplemente es porque niños de todas edades pueden ser salvos! Y creo que Jesús hablaba en serio cuando dijo, ‘Dejad a los niños venir a mi, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos’ (Mateo 19:14 RV).

Jesús no cambió su opinión de los niños cuando les hizo recordar a sus discípulos que nunca entrarían al reino del cielo sino volvieron a ser como niños (Mateo 18:3). Ya que Jesús puso la fe de niños como una prioridad, ¿no hemos de hacer lo mismo e invertir en el desarrollo espiritual de los niños?

No me sorprende que Dios se deleite tanto en la fe de los niños. Los niños saben disfrutar de la vida-viven con gozo e entusiasmo. Tienen expectativas de otros y tienen un sentido de maravilla, optimismo, confianza y esperanza. Tienen ganas de aprender y agradar a los adultos (créanme, no me he olvidado del acontecimiento con el gel de cabello). Para ellos es fácil aceptar amor y darlo sin condiciones. Aun si provienen de situaciones precarias, poseen estas características. Mantienen esperanza en Dios y confían en sus planes. Mientras tanto, los adultos pueden luchar con estos conceptos básicos en sus jornadas de fe – conceptos que deben ser sencillos.

Dios ha de ver mucho en los corazones de niños. Así que, tal como Jesús, estoy dispuesta a mirar más allá de los exteriores duros, el hiperactividad, los gritos, los momentos de malhumor y las miradas desafiantes. Necesito verles en la luz del amor de Dios – guardando y nutriendo aun la más mínima muestra de fe. He aprendido que ya no puedo estar contenta con tan sólo tener esperanza. Las circunstancias difíciles que los niños hoy enfrentan exigen que los que trabajan con ellos luchen mas fuerte y mas eficaz que en años anteriores.

¿Cuán efectivos son los programas que se ofrecen a los niños en el cuerpo? No basta con querer muchos participantes y creer que el resultado tendrá un impacto espiritual en la vida de algún niño. Si los líderes quieren influir a los niños, tienen que tener las respuestas a las siguientes preguntas pastorales:

  1. ¿En qué medida conozco el entendimiento y experiencia espiritual de los niños con los cuales trabajo?
  2. ¿Puedo ver un cambio positivo en el comportamiento de los niños que me muestra que les estoy influyendo?
  3. ¿Los niños han entregado sus vidas a Jesucristo?
  4. ¿Qué fruta del Espíritu veo en sus vidas? 5. ¿Estoy planificando con intención mis clases para que crezca la fe de los niños?

Los programas juveniles proveen una puerta abierta a la comunidad. Ya que son una herramienta muy útil, deben ser evaluados para asegurar que cumplen la misión del Ejército de Salvación. Como lideres, siempre tenemos que recordar por qué hacemos lo que hacemos, y para quien lo hacemos. El propósito de cada programa es establecer relaciones con padres e hijos. El resultado esperado es que los niños y sus padres comiencen una relación personal con Cristo y que sean discipulados. Es a través del discipulado que la fundación de fe es establecida – una inversión enorme.

¿Qué ve Dios en el corazón de un niño? Ve la potencial de ese corazón. Miremos el ejemplo del Rey David. Dios le eligió a David para ser el rey de Israel muchos años antes de que sucediera – y sin embargo declaró que David era un hombre conforme a su corazón – ‘quien hará todo lo que yo quiero’ (Hechos 13:22 RV).

Esto no fue un sueño de parte de Dios. Dios sabía bien qué clase de hombre David sería, porque le conoció a David, el niño. Desde su niñez, David tenía conocimiento de Dios y dependía de Él. ‘Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza, seguridad mía desde mi juventud. En ti he sido sustentado desde el vientre …’. (Salmo 71:5-6 RV)

David enfrentó muchos desafíos como niño. Con cada desafío, lo que David sabía de Dios fue confirmado en su corazón, y esto produjo en David la esperanza y confianza en Dios. Al llegar el momento de pararse cara a cara con el gigante, no vaciló a preguntar si Dios le defendería. Sabía bien que Dios era su defensor. ¿David fue imprudente? ¿Muy confiado en si mismo? ¿Apurado? ¿Agresivo? Puede ser. Pero, David poseía una fe creciente … una fe de niño. No es que le descubrió a Dios de repente cuando se encontraba en dificultades; ni tampoco se sorprendió cuando Dios le ayudó en sus momentos difíciles. Las experiencias de David durante su niñez fueron parte del plan de Dios – una ‘clase’ de discipulado en la cual David aprendió a confiar en y a amarle a Dios.

Un discipulado activo ha sido bienvenido por el Ejército de Salvación. Reconoce la importancia de enseñar los caminos de Dios a la próxima generación, empezando en la niñez. El discipulado les anima a los niños a participar en su crecimiento espiritual. Les anima a vivir vidas de fe y santidad.

Es posible ofrecerles experiencias en nuestros programas que les preparan para los desafíos de la vida. Pero no sucede así no más. No sucederá sin la dedicación de los líderes que también han sido discipulados. Necesitan líderes que muestran la fe de David en sus propias vidas.

Los niños necesitan líderes que les enseñan cómo Dios influye sus decisiones diarias. Necesitan oportunidades de compartir con otros dentro de sus comunidades y mostrarles el amor de Dios. Necesitan la oportunidad de enfrentar desafíos con sus líderes, aprendiendo a confiar en Dios como los líderes les muestran. Necesitan maestros que les enseñan a poner su confianza en Dios y ayudarles a reconocer los momentos que Dios ha obrado en sus vidas.

Aunque trabajar con los jóvenes y niños es cansador, los ‘premios’ son interminables. Los líderes de estos niños tienen un papel muy importante en su discipulado. Así que, en los días cuando te toca limpiar gel de cabello, nunca olvides las palabras del General Shaw Clifton: ‘Tenemos una responsabilidad sagrada de luchar para las almas de los niños. No los podemos abandonar al mundo. Somos llamados a ganarlos por Cristo.’

Ideas para el discipulado de niños

Enseñarles a:

1. Leer la Biblia
Es importante que ellos te vean a ti leyendo la Biblia también
Repartir señaladores con lecturas bíblicas
Asegurar que cada niño tenga su Biblia propia, adecuado a su edad
Pedirle a un niño que te lea la Biblia en voz alta
Ofrecer libros que cuentan historias bíblicas en la biblioteca del cuerpo

2. Orar
Crear un libro de peticiones de alabanza y oración para completar cada semana en la Escuela Dominical
Cuando un niño hace algún pedido de oración, pedirles a los niños a formar un círculo de oración alrededor del niño y orar por él o ella
Orar con un mapa (puede buscar los países donde hay misioneros y orar por aquel ministerio y misionero)
Participar en el ministerio de la oración 24/7

3. Hablar de Jesús con otros
Permitirles a los niños a participar en reuniones (hogares de niños, hogares de ancianos, eventos comunitarios, evangelismo en el parque, etc.)

4. Pensar en otros
Cocinar y preparar comidas y dulces

Juntar ramos de flores y tarjetas

Visitar a los que no pueden salir de sus hogares y planificar unos momentos de canto, oración y testimonio

5. Memorizar versículos bíblicos
Dibujar símbolos que representan palabras en el versículo, cortar en pedazos e intentar decir el versículo usando los dibujos

Poner versículos bíblicos a música y cántenlas

6. Evangelizar con eventos especiales para los amigos
Organizar eventos sociales en el cuerpo para que los niños puedan invitar a sus amigos a participar (fiestas de helado, fin de semana de ‘camping’, deportes, noche de películas)

Organizar un retiro espiritual

Comenzar un programa de crecimiento espiritual (que se reúne semanalmente) cuyo en foque serán las actividades espirituales y de adoración


Mejorar charlas espirituales con los adolescentes
  1. Resistir la tentación de usar lecciones creados para niños y adaptar las actividades para los jóvenes. Los adolescentes ya han escuchado las historias bíblicas y quieren saber como aplicarlas a sus situaciones actuales
  2. Permitirles explorar la historia y pensar en los principios y doctrinas presentadas
  3. Al preparar la lección, contestar la siguiente pregunta: ‘¿Que tiene que ver esto con mi vida como adolescente viviendo en un mundo real?’
  4. Permitirles a los adolescentes unos momentos para desafiar tus creencias


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