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Antes del Principio by Mayora Andrea See, Territorio Este EEUU

Mayora Andrea See | Sabemos que Jesús fue ‘el Cordero que fue sacrificado desde la creación del mundo’ (Apocalipsis 13:8 NVI). El Calvario no fue ningún accidente. ¡Fue el plan de Dios antes del principio! La responsabilidad y la oportunidad de Israel sigue siendo un ejemplo vivo para los gentiles. ¡Que emocionante es ver como todos los detalles trabajan juntos para traer gloria a Dios!
Aun en los detalles más pequeños del plan de Dios, solo podemos admirarle al descubrir lo que significan. Desde el principio, la gente judía tenia ‘una religión de tienda … y los judíos eran Su tesoro movible’ (Walter Kaiser). Aunque el tabernáculo era una estructura temporaria, podemos ver cuánto Dios valoraba su relación con los judíos al estudiar el simbolismo de los adornos encontrados allí adentro. Por ejemplo, los colores de las cortinas de lino siempre estaban puestas en el mismo orden: violeta, púrpura, carmesí, dorado y blanco. Traducido del hebreo en un arreglo idiomático, esto es lo que significa: ‘Comprará’, ’los cielos’, ‘de su rey’, ‘por su sangre’, ‘nuestra limpieza’, o ‘La sangre real del cielo compra nuestra pureza’. Así que cada vez que los judíos entraban a la presencia de Dios, el mensaje de la redención apareció ante sus propios ojos.
Dios siguió su plan de redención a través de su encarnación. Y como Jesús se crío en un hogar judío, vemos en una forma más clara como la adoración de Dios tocó cada parte de la vida hebrea. No hubo una dicotomía entre el sagrado y el secular, trabajar era una actividad tan espiritual como estudiar. La palabra hebrea ‘abad’ se traduce: ‘trabajar y servir’ y también ‘adorar’.
Desde el día en que un niño entró al aula aprendió a amar a la Ley. En el primer día de estudio, al niño le mostraría una pizarra chica con las letras del abecedario, dos versículos de Escritura (Levítico 1:1 y Deuteronomio 33:4) y esta frase: ‘La ley será mi llamado.’ El maestro leerí a estas cosas al niño, y el niño las repetiría. Después, el maestro cubriría la pizarra con miel y el niño la lamería. Esto sirvió para recordarle las palabras de Ezequiel después de haber comido el rollo: ‘Y yo me lo comí, y era tan dulce como la miel’ (Ezequiel 3:3 NVI). Al terminar esta ceremonia, el niño recibía tortitas dulces con versículos de la Ley escrito sobre ellas.
En el hogar de José y María, Jesús fue criado piadosamente, según las costumbres hebreas. Tal como la Ley exigía, Jesús fue circuncido en el octavo día (Lucas 2:21). Lucas describe como en el momento de la purificación de María, (que coincidió con el momento del chequeo medico después de haber dado a la luz) los padres de Jesús ofrecieron un par de palomas o tórtolas según el requisito de la Ley de Moisés. Sabemos que Jesús era miembro de una familia pobre por la clase de sacrificio que sus padres eligieron. Este sacrificio fue entregado al sacerdote, quien rompió el cuello del pájaro como una ofrenda del pecado; el otro pájaro fue ofrecido como una ofrenda o sacrifico quemado.
Tal como los otros varones del pueblo, Jesús habló arameo en su hogar. El objetivo tradicional del comienzo de los estudios para un niño judío es así: Cuando cumplía tres años de edad, empezó a estudiar el idioma hebreo. Al cumplir cinco años, empezó a memorizar el Torah (comenzando con el libro de Levítico). A la edad de 10, empezó a estudiar el Misna o la ley oral. Jesús celebró su Bar-mitz-vah a los 13 años de edad. A los 15 años, empezó a estudiar las decisiones legales de la Ley.
Como judío, Jesús vestía el ‘talit’ y los filacterias. Usados hasta hoy día, el talit es un chal de oración. Las filacterias son dos cajitas cuyos contenidos son pedazos de pergamino que contienen porciones del Torah escritos en ellos. Al llegar la hora de la oración matutina, una de las cajitas se prende al brazo, cerca del corazón; la otra se pone en la cabeza. La cajita prendida al brazo estaría envuelta hasta los dedos de Jesús. Ahí se envolvía alrededor de su mano de tal forma que se deletreó el nombre de Dios ‘El Shaddai’. Cuando Jesús le oraba al El Shaddai, le oraba al Dios Todopoderoso-el Dios de Abrahán quien estableció su pacto eterno con el y sus descendientes. Con este recuerdo visible Jesús fue animado a amarle al Señor su Dios con todo su corazón (Deuteronomio 6:5).
Como varón, Jesús hubiera sido parte integral de la familia, ya que podría producir herederos de la familia. Sin embargo, el plan de redención de Dios no fue limitado a la extensión del nombre de la familia de José. No obstante, el plan redentor de Dios incluiría a todos … todos podrían ser miembros de la familia de Dios. En la Fiesta de los Judíos (Levítico 23), el sacrificio del Día de Propiciación y el sacrificio de la Pascua de los judíos, Dios aceptó la sangre de un animal para la propiciación del pecado. Juan, acordándose del sistema sacrificial del Antiguo Testamento, le nombra a Jesús como ‘El Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo’ (Juan 1:29 NVI) Jesús mismo fue el sacrificio por nuestros pecados. El plan redentor de Dios no fue ningún accidente. ¡Y por eso tenemos otro motivo por darle la gloria!
- Traducido por Kristin Rivero
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