CARTAS
AL EJERCITO
Abril
2010
CARTAS
PASTORALES DE LA OFICINA DEL GENERAL A TODOS LOS SALVACIONISTAS A
TRAVÉS DEL MUNDO
Esta
es la decimoctava carta en esta serie de Cartas Pastorales del
General a todos los salvacionistas en el mundo.
Estas Cartas
pastorales serán distribuidas tal como fueron escritas y en su
integridad, a todos los salvacionistas. Podrán ser compartidas con
otros interesados en los sagrados propósitos para los cuales Dios
levanto al Ejército de Salvación.
INTRODUCCIÓN
Saludos
en el nombre de Cristo Jesús.
La presente es dirigida a todos
los salvacionistas con el constante afecto para con ustedes en
Cristo, y con mi oración para la efectividad de ustedes en el
sagrado llamamiento que Dios, en su suprema sabiduría, le ha dado a
las personas conocidas como salvacionistas.
Ha sido el sentir
de mi corazón el tomar este paso de obediencia ante Dios al tratar
de llegar a ustedes a través de estas Cartas Pastorales escritas de
tiempo en tiempo. Por lo tanto escribo obedeciendo a Aquel quien nos
creó, y con el anhelo de que lo escrito les fortalezca, anime e
inspire.
Los temas de estas ocasionales Cartas Pastorales
continúan siendo los temas que Dios me va revelando. Su santa
voluntad es manifestada de varias maneras.
Me comprometo a mi
mismo el recordar que su deseo es frecuentemente revelado a través
de la interacción con otros miembros del Cuerpo de Cristo y no solo
o siempre en el lugar secreto de oración.
Es mi profunda
esperanza que cada Carta Pastoral será leída en todos aquellos
lugares donde de halle un salvacionista, lugares públicos o
privados. Los temas elegidos podrán motivar discusión, oración –
y cuando sea apropiado- acción.
Todas las escrituras citadas
son tomadas de la Nueva Versión
Internacional, al menos que se indique
lo contrario.
Shaw Clifton
General
CARTA
PASTORAL DIECIOCHO
UNIDAD
Mis
queridos Salvacionistas,
La
presente llega a ustedes con mis cálidos saludos en el nombre de
nuestro Señor Jesucristo. Están constantemente en mis oraciones.
Las oraciones nos unen delante del Trono de Gracia. Estamos unidos en
oración. Por favor continúen orando por mí – por sabiduría y
por la constante guía de Dios Todopoderoso.
Mi
esposa y yo, eficientemente apoyados por mi Secretario Personal el
Mayor Richard Gaudion, hemos visitado recientemente el territorio de
Congo Brazzaville y el Cuartel Nacional de Estados Unidos, en
Alexandria, Virginia. ¡Qué lugares más contrastantes! Pero en
cada uno de ellos hemos hallado el mismo espíritu salvacionista y el
mismo ardor por el evangelio que identifica a nuestro Ejército en
todo lugar del Globo. Estas dos visitas han fortalecido nuestra
conciencia de unidad en este Ejército de Dios.
En
Brazzaville, fui bendecido al enrolar a 109 jóvenes soldados, y 185
soldados mayores, al siguiente día – cada niño y cada adulto en
uniforme completo. Los niños y los adultos hicieron las mismas
promesas sagradas e hicieron los mismos pactos sagrados que son un
factor de fortaleza y de unidad para los salvacionistas en todo
lugar. El Jefe territorial, Comisionado Mfon Akpan, me invitó a
firmar cada Tarjeta de Promesa y cada Pacto de Soldado. Qué
privilegio tan maravilloso de ver los nombres añadidos a esos pactos
bendecidos por Dios. Miles atendieron las reuniones para alentar a
los nuevos soldados jóvenes y mayores.
Unas
semanas después y a muchas millas de distancia, hallamos el mismo
espíritu salvacionista al reunirnos con los empleados y oficiales
del Cuartel Nacional de los Estados Unidos. Qué contraste con
Brazzaville, en lo que se refiere a la opulencia, al visitar una vez
más el país más rico del mundo. A pesar de esto, el espíritu del
Ejército es el mismo. Las metas son las mismas – ¡las almas y
necesidades de los otros! El compromiso es el mismo – ¡el de
servir en el nombre de Jesús sin reparar en uno mismo!
Ha
sido tan conmovedor, tan inspirador, el ver nuestra unidad como
Ejercito al responder al terremoto de Haití y poco después al
terremoto en Chile. Ha sido maravillosa la instantánea respuesta
piadosa, manifestado en personal, dinero y equipamiento de todo el
mundo en respuesta a la situación de las víctimas. Una vez más
Dios está profundizando y bendiciendo nuestra unidad en Cristo y a
nuestro llamado a ser salvacionistas en un mundo herido.
La
unidad complace a Dios. Las Escrituras lo mencionan claramente, en
Juan 17 leemos la apasionada oración del Señor para que sus
comprometidos seguidores no permitan que la discordia los desuna. En
Romanos 12:5 Pablo nos recuerda que “en Cristo siendo muchos, somos
un cuerpo”. Por lo tanto trabajemos por la unidad, especialmente en
nuestros propios Cuerpos. Un Cuerpo unido es un Cuerpo que crece. Un
Cuerpo unido es un Cuerpo atractivo y atrayente.
Nuestro
cancionero en ingles tiene palabras que expresan nuestra unidad en
Cristo. La canción 660 habla de nuestros corazones vinculados por el
“amor cristiano”, del compartir “cargas mutuas”, y de estar
unidos “de corazón”. La canción 573 nos recuerda elocuentemente
del rol y el lugar que tiene el banco de penitentes al simbolizar
nuestra unidad. Menciona (en el verso 3) de nuestra reunión
alrededor de “un banco de penitente común”. Somos iguales, somos
uno, estamos unidos por la misma necesidad de gracia cuando nos
arrodillamos ante los pies de Cristo.
Por
lo tanto, estoy orando por una fuerte unidad en el Ejército. Estoy
pidiendo a Dios para que profundice aun más las ataduras que nos
unen. Estoy orando para que no exista un espíritu de contienda entre
nosotros. Estoy suplicando en oración por la unidad en cada parte,
en cada lugar en donde la bandera Trinitaria del Ejército de Dios –
rojo, azul y amarillo – flamee con la briza, ya sea en el Africa o
en América, ya sea en el norte o en el sur, este u oeste.
Gracias
a ustedes por su fidelidad. Doy gracias a Dios por cada uno de
ustedes.
Hoy
aquí en Londres, al escribirles, el cielo está nublado, pero
¡brillando en nuestras almas esta el sol radiante del amor de Dios!
Que ustedes puedan conocer y sentir ese mismo amor momento a momento
cada día.
Les
encomiendo a la gracia de Cristo.
Sinceramente
en Ėl,
Shaw
Clifton
General